miércoles, 8 de noviembre de 2006

La tragedia del 11-S

Hoy, un día para recordar, aunque no por lo que la mayoría de los medios nos han recordado a lo largo de este día, me gustaría rememorar este post que ya publiqué en su día, otro 11-S, porque se trata de una tragedia que lamentablemente, y mientras ciertos sujetos vivan en cierto país seguirá repitiéndose una y otra vez, de formas tal vez más sutiles, pero igual de injusta y cruel que siempre.

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Pues sí, efectivamente el 11-S ocurrió una gran tragedia, pero no en 2001, sino en 1973 cuando un golpe de estado perpetrado por Pinochet y financiado por ese país del que no hablamos acabó con la vida de Salvador Allende Gosses, presidente de Chile.
Este es el último discurso de Salvador Allende, unas palabras conmovedoras y a la vez esperanzadoras:

"Santiago de Chile, 11 September 1973, 9:10 A.M.

Amigos míos:

Seguramente esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación.

Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron... soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha autodesignado, más el señor Mendoza, general rastrero ... que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros.

Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.

Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes,. quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos... porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición, pretende imponerse. Sigan ustedes ,sabiendo ,que mucho más temprano que tarde,de nuevo, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza, de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición."


1 comentario:

Anónimo dijo...

Este discurso me recuerda al libro "La casa de los espiritus" creo q era, el unico libro q me han mandado a leer de clase q me ha gustado, pq el resto me resultaron muy mediocres. En el aparecia reflejado el chile de esa epoca y el mismo espiritu en los personajes q se ve en allende en este discurso.

Lo mas triste de todo es q la misma historia se repetira una y otra vez...Los gobiernos de america latina siempre dieron asco y siempre lo daran, y el ejercito siempre estara ahi metiendo las narices para acabar de rematar la faena y no dejar el daño hecho a medias.

Bueno, esa decada si q fue una verdadera tragedia comparado con el 11s de USA, fue la decada fue la fiebre de los golpes de estado en america latina, algo q se ignora en el resto del mundo, o en gran parte del, lo q ocurre es q el 11s fue mucho mas espectacular y lo q ocurrio en esos paises fue "maquillado", y recien ahora se esta empezando a pagar por todo eso.

Me gustaria creer q en este caso no se cumple q "el pueblo tiene el gobierno q se merece", es lo q tiene ser parte de una republica bananera.

Good post btw ^^